
Lanzar la moneda, aguantar la espera y lo veréis. Que no se siente el cebo hasta que por fin se muerde, ni se hecha de menos algo hasta que se pierde..



Te levantas y te das cuenta de que todo ha sido un maravilloso sueño, atrás quedaron los besos, los abrazos, el amor. Y volviendo a la realidad, te acuerdas de que él, tu amor, es de otra, más guapa, más simpática y más divertida que tú. Te vistes corriendo porque llegas tarde y cuando llegas, nada más entrar por la puerta lo ves, con ella, la chica más afortunada del mundo. Y en ese momento el alma se te cae a los pies, piensas que eres una desgraciada, que tu vida no tiene sentido. Pero ahí estan tus amigos, esos que nunca te fallaron, que vuelven a dibujar una leve sonrisa en tu rostro, devolviendote la ilusión de vivir y dándote fuerzas para seguir adelante. Te levantas de tu tropiezo, reflexionas y piensas que no te mereze, que otro mejor vendrá...
Sueños, imágenes que mezclan nuestros recuerdos, alborotan nuestra memoria durante noches y noches, horas y horas... Los sueños están ahí, cada noche, dentro de tu cabeza. Nadie puede verlos excepto tú porque son tuyos. Sin embargo no puedes controlarlos, dependen de sí mismos aunque se alimentan de ti, pero son simplemente sueños. En los sueños todo es posible: volar, amar lo odiado, vivir lo que nunca has vivido, morir y volver a nacer... De los sueños puedes aprender, puedes olvidarlos... lo único que no debes hacer jamás es depender de ellos porque los sueños no respetan la razón ni el sentido, por eso nadie debería entrar en los sueños de otro, nadie vivo(L)